Una explosión en un bar puede convertirse en cuestión de segundos en una emergencia que afecta no solo al establecimiento, sino también a cualquier persona que se encuentre cerca. Eso fue precisamente lo que ocurrió en Lo Pagán, San Pedro del Pinatar (Murcia), el 19 de junio de 2025, cuando una fuerte deflagración en el bar Casa Javi causó numerosos heridos mientras en la misma zona se celebraba el mercadillo semanal.
El caso llamó especialmente la atención por una circunstancia poco habitual: el bar estaba cerrado al público en el momento de la explosión. Sin embargo, la onda expansiva salió hacia el exterior y alcanzó a personas que se encontraban en la calle. Con el paso de los días, el balance inicial de víctimas cambió y la investigación sobre el origen del suceso continuó abierta.
En este artículo repasamos qué ocurrió, cuántas personas resultaron afectadas, qué se sabe sobre la posible causa, cómo actuaron los servicios de emergencia y qué preguntas siguen siendo importantes para comprender el caso.
¿Cuándo y dónde ocurrió la explosión de Lo Pagán?
El suceso tuvo lugar el jueves 19 de junio de 2025, poco antes de las 12:30 horas, en el bar Casa Javi, situado en la zona de Lo Pagán, pedanía perteneciente al municipio de San Pedro del Pinatar. El establecimiento se encontraba en una calle donde ese día se desarrollaba el tradicional mercadillo semanal.
La coincidencia temporal con el mercadillo fue determinante para entender por qué una explosión ocurrida dentro de un establecimiento cerrado terminó afectando a tantas personas.
Según la información difundida inicialmente por los servicios de emergencia, el 112 recibió numerosas llamadas de ciudadanos que habían escuchado o presenciado la explosión. En cuestión de minutos se desplazaron al lugar bomberos, Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil y equipos sanitarios del 061.
El bar estaba cerrado
Este es uno de los aspectos que más confusión generó durante las primeras horas.
El establecimiento no estaba atendiendo al público. La explosión, por tanto, no se produjo en un escenario típico de un bar lleno de clientes.
La onda expansiva, sin embargo, alcanzó el exterior. El mercadillo había concentrado a numerosos vecinos y visitantes en las proximidades, haciendo que personas que simplemente caminaban o realizaban compras terminaran afectadas.
Una lección importante del caso es que el riesgo de una explosión de gas no desaparece porque un establecimiento esté cerrado. Si existe una acumulación de gas y posteriormente aparece una fuente de ignición, el peligro puede mantenerse incluso sin clientes dentro.
¿Cuántas personas resultaron heridas?
El balance fue evolucionando durante las primeras horas.
Inicialmente se habló de una decena de afectados y posteriormente las autoridades sanitarias contabilizaron 17 personas heridas. Algunas sufrieron lesiones leves, mientras que otras necesitaron hospitalización por la gravedad de sus heridas.
Dos mujeres permanecieron ingresadas en estado muy grave en el Hospital Virgen de la Arrixaca. Una había sufrido graves quemaduras y la otra presentaba un traumatismo craneoencefálico.
Trágicamente, ambas fallecieron el 26 de junio de 2025, una semana después de la explosión. El balance definitivo pasó así de personas heridas a dos víctimas mortales y 17 heridos en total, según las informaciones publicadas posteriormente.
¿Quiénes eran las víctimas mortales?
Una de las fallecidas, de 38 años, estaba vinculada al propio establecimiento y sufrió quemaduras muy graves.
La segunda víctima, de 56 años, se encontraba en la zona del mercadillo cuando fue alcanzada por las consecuencias de la explosión y sufrió un traumatismo craneoencefálico.
La evolución de las víctimas demuestra además por qué los primeros balances de una emergencia nunca deben considerarse definitivos. Una persona que inicialmente figura como herida grave puede evolucionar favorablemente, mientras que otras lesiones pueden empeorar posteriormente.
¿Cuál fue la causa de la explosión?
En las primeras horas, las autoridades apuntaron a una posible deflagración de gas, pero la causa exacta no quedó establecida inmediatamente. La Guardia Civil abrió una investigación para determinar qué había provocado la acumulación y posterior ignición del gas.
Aquí conviene diferenciar dos conceptos:
- Deflagración: combustión muy rápida que produce una expansión de gases y una onda de presión.
- Explosión: término general utilizado para describir una liberación brusca de energía que genera presión, daños y, dependiendo del caso, fuego.
En un local de hostelería, una fuga de gas puede crear una mezcla inflamable con el aire. Si posteriormente aparece una chispa, llama u otra fuente de ignición, la mezcla puede inflamarse rápidamente.
Pero en este caso concreto, no es correcto presentar una causa definitiva sin tener en cuenta la investigación oficial.
La investigación analizó distintas hipótesis
La investigación no se limitó simplemente a determinar si había gas.
Especialistas en investigación de incendios examinaron el establecimiento para intentar localizar el punto de origen y reconstruir la secuencia de acontecimientos. Entre los elementos que pueden analizarse en este tipo de investigaciones están los patrones de quemado, la distribución de los daños, restos de instalaciones, sistemas eléctricos, suministros y otros indicios físicos.
Este detalle es especialmente relevante porque el lugar que parece más destruido no necesariamente es el punto donde comenzó una explosión. La onda expansiva puede desplazar objetos, romper cristales y producir daños a cierta distancia del origen.
Por eso, los investigadores suelen reconstruir el escenario desde distintas direcciones antes de establecer una conclusión.
¿Se investigó una posible intencionalidad?
Posteriormente surgieron declaraciones públicas sobre la posibilidad de que el suceso pudiera haber sido provocado deliberadamente. El alcalde de San Pedro del Pinatar mencionó indicios que, según sus declaraciones, justificaban estudiar esa hipótesis, entre ellos una presunta manguera de butano cortada.
Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre una hipótesis investigada y una causa judicialmente demostrada.
Por ello, cualquier explicación que presente la intencionalidad como un hecho definitivamente probado debe tratarse con cautela si no existe una resolución oficial que lo confirme.
¿El edificio sufrió daños estructurales?
Aunque los daños materiales en el bar fueron importantes, los bomberos indicaron inicialmente que el edificio no presentaba daños estructurales que comprometieran su estabilidad.
Esto puede parecer contradictorio: una explosión puede destrozar puertas, ventanas, mobiliario y paredes interiores sin provocar necesariamente un fallo de los elementos estructurales principales.
La diferencia es importante.
Daños materiales frente a daños estructurales
Un local puede presentar:
- Cristales rotos.
- Cerramientos desplazados.
- Mobiliario destruido.
- Instalaciones dañadas.
- Paredes interiores deterioradas.
- Daños producidos por fuego y humo.
Y, aun así, conservar elementos estructurales suficientemente estables.
Eso no significa que sea seguro entrar inmediatamente. Después de una explosión, la evaluación de bomberos y técnicos es mucho más importante que una inspección visual realizada por un ciudadano.
¿Qué ocurrió con el bar después?
Tras el suceso, el Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar procedió a tapiar el establecimiento mientras continuaban las actuaciones relacionadas con la investigación. También habilitó una oficina para atender las necesidades de las personas afectadas por el incidente.
Esta respuesta tiene una dimensión que a menudo queda fuera de las primeras noticias: una emergencia de este tipo no termina cuando se extingue el fuego.
Los propietarios de puestos del mercadillo, vecinos, comerciantes y personas cuyos bienes resultaron afectados pueden necesitar posteriormente asesoramiento, documentación y trámites con compañías aseguradoras o administraciones.
¿Por qué fue tan importante el mercadillo semanal?
El mercadillo explica buena parte del elevado número de afectados.
Si la explosión hubiera ocurrido con la calle prácticamente vacía, el número de víctimas probablemente habría sido muy diferente. Pero aquel día había una concentración importante de personas en las inmediaciones.
Este es uno de los detalles menos intuitivos del caso: el nivel de riesgo de una explosión no depende exclusivamente del tamaño del local. También importa lo que haya alrededor en el momento del incidente.
Un establecimiento pequeño puede generar consecuencias mucho mayores si está situado junto a una zona peatonal concurrida, un mercado, una parada de transporte o cualquier otro punto donde se concentren personas.
Qué hacer ante una posible fuga de gas
El caso de Lo Pagán también permite extraer recomendaciones prácticas para cualquier vivienda o negocio que utilice gas.
Si se percibe un olor extraño que pueda indicar una fuga:
- No enciendas ni apagues interruptores eléctricos.
- No utilices mecheros, cerillas ni llamas.
- Evita generar chispas.
- Si es seguro hacerlo, ventila el espacio.
- Sal del lugar y aléjate de la posible fuente.
- Contacta con los servicios de emergencia o el servicio correspondiente desde una zona segura.
Un error frecuente es entrar nuevamente en el lugar para buscar el origen del olor o comprobar una bombona. Eso puede aumentar innecesariamente el riesgo.
Un detalle que suele pasarse por alto
Una fuga de gas no siempre produce una situación espectacular inmediatamente.
Precisamente por eso puede ser peligrosa. El gas puede acumularse en determinadas condiciones y el problema puede pasar desapercibido hasta que aparece una fuente de ignición.
Por tanto, “no veo fuego” no significa “no existe peligro”.
Tres aspectos del caso que merecen especial atención
1. Un local cerrado también puede representar un riesgo
El hecho de que Casa Javi estuviera cerrado demuestra que una instalación de gas puede continuar siendo relevante aunque no haya actividad comercial en ese momento.
2. La concentración de personas cambia completamente las consecuencias
La explosión ocurrió cerca de un mercadillo, no en una zona aislada. La cantidad de personas expuestas fue un factor decisivo en el balance de víctimas.
3. El primer balance de heridos no cuenta toda la historia
La cifra pasó de los primeros datos provisionales a 17 heridos y posteriormente se produjeron dos fallecimientos. En sucesos con lesiones graves, el balance puede cambiar durante días o semanas.
Por eso es más fiable esperar a las actualizaciones de los servicios sanitarios y las autoridades que compartir cifras iniciales como si fueran definitivas.
¿Qué se sabe actualmente sobre la explosión?
Los datos disponibles permiten establecer con bastante claridad algunos hechos: la explosión ocurrió el 19 de junio de 2025 en Casa Javi, Lo Pagán; el local estaba cerrado al público; se produjo una deflagración que afectó al exterior y el balance terminó siendo de 17 heridos y dos mujeres fallecidas.
Lo que requiere mayor cautela es la explicación definitiva del origen. La investigación estudió la posible presencia de gas y diferentes indicios para determinar cómo se produjo el incidente. Las declaraciones posteriores sobre una posible acción intencionada deben distinguirse de una conclusión judicial o pericial definitiva.
FAQ
¿Cuándo fue la explosión del bar de Lo Pagán?
La explosión ocurrió el 19 de junio de 2025, poco antes de las 12:30 del mediodía. El establecimiento afectado fue Casa Javi, situado en Lo Pagán, dentro del municipio de San Pedro del Pinatar, Murcia.
¿Cuántas personas murieron en la explosión de Lo Pagán?
Dos mujeres fallecieron como consecuencia de las lesiones sufridas. Ambas permanecían ingresadas en el Hospital Virgen de la Arrixaca y murieron el 26 de junio de 2025, una semana después del suceso.
¿Cuántos heridos dejó la explosión del bar de Lo Pagán?
El balance posterior quedó establecido en 17 personas heridas, además de las dos víctimas mortales. Entre los afectados hubo personas con lesiones leves, graves y muy graves, que fueron trasladadas a diferentes centros sanitarios de la Región de Murcia.
¿El bar estaba abierto cuando ocurrió la explosión?
No. El establecimiento estaba cerrado al público cuando ocurrió la deflagración. Sin embargo, había muchas personas en la calle debido al mercadillo semanal que se celebraba en las inmediaciones.
¿Se sabe si la explosión fue provocada?
La investigación estudió distintas posibilidades y inicialmente se habló de una posible deflagración de gas. Posteriormente se hicieron públicas declaraciones sobre indicios que podían apuntar a una posible intencionalidad, pero esa hipótesis debe diferenciarse de una causa definitivamente acreditada.
Conclusión
La explosión del bar de Lo Pagán fue mucho más que un accidente ocurrido dentro de un establecimiento: la proximidad de un mercadillo convirtió una deflagración en una emergencia con consecuencias para numerosas personas.
El suceso dejó 17 heridos y terminó con la muerte de dos mujeres, mientras los investigadores analizaban el origen de la explosión y las circunstancias que la rodearon.
El caso también deja una enseñanza práctica: cuando existe una posible fuga de gas, no conviene intentar localizar el problema por cuenta propia ni asumir que un local cerrado es necesariamente un local sin riesgo. La seguridad debe quedar en manos de profesionales y servicios de emergencia.
